martes, 16 de abril de 2013

Florencia II - A puro arte...

Martes 16 de Abril de 2013

La Toscana, un lugar privilegiado, geográfica y culturalmente. Cuna del Renacimiento, logra su máxima expresión en Florencia, que conoció su época de explendor durante el Gran Ducado de Toscana bajo el dominio de la dinastía Medici.

Todo en Florencia es arte, todo. Y no estoy exagerando. Es imposible no admirarlo, llegando casi siempre a embriagarse por tanto.

Comenzamos el día poniendo nuestro norte en Florencia, a la que visitaríamos por segunda vez, pero en esta oportunidad con más tiempo, con todo el día para disfrutar y dejarnos atravesar por las grandes obras.

Partimos en auto hacia la ciudad. Esta vez no llegaríamos hasta el centro histórico manejando, sino que lo dejamos en un parking y desde allí viajamos en un bus, por dos razones: el tránsito en las ciudades importantes de Italia, es bastante denso, y es muy complicado estacionarse cerca, además de muy caro, y por otro lado, el paseo en bus, nos permitiría disfrutar del recorrido a ambos.
Así lo hicimos y nos salió fantástico, gracias a las indicaciones de Majla, que la tenía más que clara.

En la finca de San Donatto, dejábamos el autito en un lugar previamente establecido para eso, al borde de uno de los caminos, sobre la ladera de piedra. 

Hicimos la bajada por la carretera bordeando la colina y descubriendo más torres sin princesas asomadas...

Luego del trayecto en auto, en unos 20 minutos de bus llegamos nuevamente al centro de Florencia, no sin antes atravesar a una ciudad pujante y moderna, muy bonita, a la que no le hicimos ni una sola foto. Una verdadera lástima.
Ya en el centro histórico, avanzamos caminando.

Nos dirimimos sin dudar hacie la Piazza del Duomo, donde está la Basílica de Santa María del Fiore (o Basílica del Duomo), el Baptisterio de San Giovanni, y el campanario de Giotto.

De una belleza que aturde, su colosal tamaño la hace soberbia y soberana.
Es una de de las obras maestras del arte gótico y del primer renacimiento italiano.
Debido al impulso por la magnificencia de las catedrales de Siena y Pisa,  Adolfo Di Cambio diseña esta catedral en 1296. Pero la realización de semejante proyecto duró más de 100 años, quedando terminada su cúpula recién en 1418.
Las paredes están cubiertas por bandas horizontales y verticales de mármoles multicolores: Carrara (blaco), Prato (verde) y Siena (rojo).


Tomo prestada esta toma de la web, en la que se puede apreciar su tamaño vista desde el aire.


La cúpula de esta catedral, con 45 mts de diámetro, era originalmente de madera. En 1419, Brunelleschi gana el concurso para construir una nueva cúpula para la catedral. 
Esta fue la primer cúpula octogonal de la historia que se construyó sin soporte de un marco de madera. 

La cúpula vista desde el interior
El interior de la catedral.
La nave central





Ya afuera, el campanile de Giotto.

Enfrentado a la iglesia, se encuentra el Baptisterio de San Giovanni, famoso por sus puertas, que el propio Miguel Angel las bautizara como las Puertas del Paraíso, fascinado por su belleza

Estas puertas de bronce y oro, consisten en 28 paneles, de los cuales 20 representan una escena bíblica del nuevo testamento.

A Ghiberti, quien ganara por concurso la ejecución de las mismas, le llevó 21 años completarlas.
Compitió con titanes como  Brunelleschi y Donatello.

Estas puertas, exhibidas actualmente en el Baptisterio son copias del original que actualmente se expone en el Museo dell'Opera del Duomo, también en Florencia.

Nosotros, como todos los turístas que estábamos allí, no sabíamos que lo que tanto estábamos admirando, no eran los originales.
Pero estas réplicas son tan bellas como las otras, aunque nada se compara con la emoción de contemplar un original.



Debajo se puede observar el Busto del propio Lorenzo Ghiberti
 


Desde allí, nos dirijimos hacia la Piazza de de la Santa Croce para ver la iglesia del mismo nombre (Santa Cruz en castellano) y contemplar las tumbas de famosos como : Niclás Maquiavelo, Galileo Galilei, Miguel Ángel, Lorenzo Ghiberti, entre muchos otros de gran renombre e importancia renacentista.
Es la iglesia fanciscana más grande.



El 8 de enero de 1642, muere Galileo Galilei a la edad de 77 años. Este mausoleo es erigido en su honor en 1736

Miguel Ángel falleció en Roma, el 18 de febrero de 1564.
Se le dió sepultura con reverentes exequias y con participación de todos los artistas, amigos y la nación florentina entera. Su santidad expresó sus deseos de hacerle construir un monumento funerario en la basílica de San Pedro. Pero el duque Cosme de Medicis ordenó que los restos del célebre Miguel Anges sean transportados a Florencia, a Santa Croce, donde residen desde entonces.
La tumba de Miguel Angel Buonarroti es obra de Vasari, en 1570.




La tumba de Dante Alighieri. Bueno, si bien se mandó construir una tumba para trasladar los restos de Dante a Florencia, ya que falleció en el exilio en Rávena so pena de muerte si volvía, esta tumba está vacía. 
Los restos de Dante, se encuentra en su tumba en Rávena.
De todas maneras, este monumento simbólico, es magestuoso. Dante es lo mínimo que se merecía. 



Aquí descansan los restos de Nicolás Maquiavelo: diplomático, funcionario público, político y escritor italiano. Muchos conocen su nombre, y algunos pocos han leído su obra mas famosa El Principe. Pero fue un hombre de gran actividad diplomática, y desempeño un rol importante y decisivo en la formación del pensamiento político. También fue exiliado, pero falleció en Florencia en 1527.

La iglesia es un gran panteón, y está totalmente decorada con estatuas y obras de arte





Tiene también salas de museo, donde hay increíbles piezas de arte



 Y una joyita muy bien guardada: Parte de la túnica de San Francisco de Assis


Mucho, mucho arte. Mucha historia expuesta, al alcance de nuestros sentidos, los que se vieron alterados y desbordados.

Salimos a seguir contemplando el lugar y sus patios interiores







Desde Santa Croce nos fuimos hacia la gallería degli Ufizzi, un palacio de Florencia que contiene una de las mejores colecciones de arte del mundo.
No fue fácil ingresar. Tuvimos que hacer casi 2 horas de cola... y eso que mi amiga me lo había dicho. Debimos haber sacado las entradas con anticipación.
Esperando para entrar...

En el Uffizi se encuentra el original del David de Miguel Angel, las pinturas La Primavera y El Nacimiento de Venus, ambas de Boticcelli, entre miles de obras impresionantes por su belleza y por su historia.
Estaba prohibido sacar fotos, lo que dificultó eternizar los recuerdos en imágenes, pero algunas pudimos hacer.
Los corredores y los salones son espectaculares por sus tamaños, la decoración y las obras expuestas.


Y allí estaba, para nuestro asombro y el de miles de visitantes. Fue así de sorpresivo el encuentro, al girar en un pasillo, ante nosotros, el David de Miguel Angel Buonarotti.
Todas estas fotos han sido 'robadas' a la atenta mirada de los guardias de seguridad





Tremenda obra!!


Seguimos la recorrida, de un salón a otro, entre Giotto, Botticelli, Leonardo Da Vinci, Filipo Lippi, Miguel Angel...

El Nacimiento de Venus, de Botticelli (1483-85)


La Primavera, Botticelli, 1477-1478

La espectacular Arianna Dormida, copia romana del siglo III ac, de una obra helenística.



La Venus de Medici, escultura helenística en mármol a escala real que representa a la diosa griega del amor, Afrodita, copia del siglo I ac, hecha quizá en Atenas de un original griego en bronce

Lacoonte y sus hijos, copia de 1525 realizada por Baccio. El original, que se presupone del siglo II ac, se encuentra en los museos del Vaticano.


Habíamos recorrido infinidad de salones y pasillos, y realmente buscábamos la salida: la uscita. Fusilados, estábamos increiblemente cansados y exaustos. A sabiendas que nos quedaban lugares por recorrer, apenas vimos un cartel que indicaba en perfecto italiano USCITA, nos miramos y... salimos :)

Al dar por terminada la recorrida, accedimos a una terraza, desde donde se podía contemplar el Campanile y la cúpula del Duomo.

La terracita tenía mesas y funcionaba como un pequeño bar, pero sin lugar donde relajar nuestras asentaderas. Así que enfilamos escaleras para abajo en busca de algún lugar ameno que nos permitiera comer algo a la vez que nos ofreciera un merecido descanso.

Recuerdo que nos sentamos en un barcito, tipo kiosco con mesitas, y comimos un par de tostados y un café, que me lo sirvieron en un jarrito, pero por la mitad, y super concentrado (como es casi siempre en Italia). Le pedí al mozo que si podía agregarle un poco de agua caliente, para rebajarlo, y lo hizo, pero cambiándo a una taza más grande, la que solo completó, también, hasta la mitad :)
Parece que no pueden ver una taza o pocillo lleno.

Ya un poco más repuestos, emprendimos la vuelta a casa, la que debíamos hacer en bus hasta el estacionamiento del auto.


 Mmmm, exquisiteces italianas por todos lados

y esculturas a discreción, también en las calles de Florencia.

Es muy común en Italia ver estos simpáticos autitos eléctricos


y estaciones para recarga

Las mujeres policías, las polizziottas, muy coquetas y elegantes

Encontramos la fermata donde tomar el bus que nos llevaría hacia el estacionamiento, y tratando de no perdernos nada de lo que nos quedaba por ver de Florencia, anduvimos unos 20' hasta que nos dimos cuenta donde debíamos descender. Justo a tiempo, nos bajamos justo donde debíamos.

Ya en el auto, volvimos a ascender lentamente por la colina, hasta la torre en San Donatto, donde pasaríamos la tercera y última noche de ensoñación.

Teníamos que descansar y prepararnos para partir al día siguiente hacia nuestro destino final: Roma.
En nuestra bajada por La Toscana, dependiendo de los horarios y del tránsito, teníamos pensado detenernos en Siena y en Piensa.
Pero no nos adelantamos. Disfrutamos la última noche en San Donatto, cenando en la torre y respirando la paz de la terraza en una noche preciosa y calma.
----------------------------------------------------------
La combinación de nuestra estancia en la colina, la habitación en la torre en una finca milenaria, los días incondicionalmente soleados y cálidos y las pasadas por Florencia, nos dejaron tanta marcas en nuestras memorias que será muy difícil superarlo.
---------------------------------------------------------

No hay comentarios:

Publicar un comentario