Llegó el día en que volvimos a armar las valijas para dejar la cálida casa de Marcela, la bella Madrid y partir hacia Barcelona, donde nos estaba esperando Claudia, otra muy querida amiga de la infancia, a la que después de tantos años volvimos a ver.
¿Cómo relatar la despedida de Marce? Triste, muy triste.
El avión salía a las 3 de la tarde de Barajas, y ella ese día tenía que ir a trabajar. Así que, nos despedimos temprano en su casa.
Recuerdo de forma muy presente nuestras lágrimas. Ese amor diferente que nos tenemos y que se mantuvo a lo largo de tantísimos años de forzada distancia.
La vida nos puso de esa forma. La vida también es la que se encarga de generar cada tanto, muy de tanto en tanto estos reencuentros entrañables y tan necesarios.
A retomar el viaje y a seguir viviendolo tan intensamente como hasta ahora.
El avión partíó en punto 15:10 y el vuelo fue cómodo y placentero.
Y también llegó a horario al aeropuerto de El Prat, en Barcelona.
Por suerte, el tiempo nos dejó disfrutar de las hermosas vistas de la ciudad desde el aire
Qué lindo es cuando en un lugar tan lejano y ajeno a uno te encontrás con gente querida que te espera!!!
Video de nuestra llegada
Aquí, siendo recibidos por Claudia y Jorge
Video de nuestra llegada
Aquí, siendo recibidos por Claudia y Jorge
Charlamos..... mil horas!!!!!
Jorge, el marido de Clau, no es de esas personas que posan para las fotos, así que ya lo verán en los paseos, en grupo. Es encantador, por más que ponga cara de serio. Y estamos eternamente agradecidos por tantas atenciones y cariño recibido.
La evidencia de un cálido recibimiento y una cena compartida entre amigos!!
Al día siguiente, luego de hacer 'unas compritas' en el mercadillo de la zona, emprendimos el viaje a un lugar cercano a Terrasa, que es donde reciden Clau y Jorge.
El monasterion de Montserrat, construído en la montaña del mismo nombre. Confieso que no conocía nada sobre el mismo.
Monserrat es un macizo rocoso considerado tradicionalmente la montaña más importante y significativa de Cataluña. Está situada a unos 50 kms al noroeste de Barcelona.
Bellísimo, nos encantó.
Y si, estaba fresquito, para qué negarlo!
Con Clau, contentas de estar juntas.
Claudia, es una amiga del barrio, del barrio donde nos criamos 'los chicos de Raulies'.
Un piberío de varias edades, que nos desarrollamos en torno al club social que aún existe.
El Club Raulies no solo nos vió crecer, sino que fue escenario de nuestros juegos infantiles, de nuestros primeros bailes de adolescentes, de los grandes bailes de carnaval, de inteminables partidos de ping-pong, y de innumerables noviazgos que se iniciaban en una pareja y terminaban incluso con protagonistas distintos!!!!
Set de ensayos de nuestras obras de teatro y de las repetidas coreografías de Música en Libertad.
Cuánto disfrutamos y cuánto hemos recuperado de eso al habernos reencontrado allá por mayo del 2010.
Claudia, que ya vivía en España desde hacía unos 8 años, viajó para el reencuentro. Inolvidable. Pero bueno, eso será material para otro blog. Sigamos con el viajecito!
Una vista del monasterio
Bueno ahora si, les presento a Jorge!!
foto gentileza Claudia y su trípode!!
Había un funicular para subir, y allí fuimos, con la promesa que la vista desde allí era majestuosa.
Esperando el trensuchi:
El monasterio desde la base del funicular. Imponente no? Esa construcción casi dentro de la roca. Es lindísimo.
Va videíto
Un pasito más atrás.... dale un pasito más todavía...!!! (fue el chiste de toda la tarde!!)
Bueno, ahora si, entramos al monasterio.
Dicen que hay que ponerse en el centro, que es un lugar cargado energéticamente.
jajajaja... vamos nena, ¡para hoy!
Bueno, no tengo demasiada información, pero ¿serán los 12 apóstoles?
Bonita y muy acogedora la capilla
Entrando a la cripta o el panteon
Esa puerta... la recuerdo increíble. Realmente. Es bellísima
¿Cansada Clau?
Pero qué belleza, realmente nos encantó esta píeza.
Cuando salimos de la iglesia, Claudia y Jorge hicieron sus ofrendas
Me seguían sorprendiendo el formato de las montañas... bueno, si, fálicas
Con un poco más de detalles... mmm... ojo con lo que piensan...
Y comienza la despedida del lugar
Allí van ellos, camino al auto
Próximo destino: Caldes de Montbui, un lugar a unos 30 km aprox de Barcelona, donde salen del interior de la tierra aguas termales. Son termas catalanas, que datan de la época romana.
Estas piscinas son del siglo I AC.
El agua termal que emana del interior se dirige hacia los lavaderos públicos, construídos en el siglo XIX y que actualmente se encuentran en funcionamiento:
Qué bueno esto de volver a ver las fotos con tanto detenimiento. En esta, que estamos nosotras en primer plano acompañadas del arbolito que empezaba a dar su flor, detrás van los muchachos. De verde Jorge y a su lado Sergio. Qué capos, apenas podían se rajaban!!
Aguas termales por todos lados, claramente. Tienen sentido del humor. Me encantó!
Según la tradición de Clau, hay que retratarse en las estatuas imitando sus posturas. Bue, voy a ir mejorando con la práctica
Caminamos un poquito, charlamos y nos reímos. La compañía y guía fue excelente!
Bueno, va terminando otro día, al que pudimos agregarle horas por suerte!!!
Se nubló, amenazó, pero nos dejó pasear y disfrutar del aire libre a pesar del frío.
Los lugares que visitamos hoy han sido de ensueño, y Clau y Jorge increíbles!
Ya veremos el recorrido de mañana. Ahora a casita, y a comer algo.
Comimos caserito y bien argento: la fainá que es especialidad de Sergio, ya que Clau estaba extrañando un poco Buenos Aires.
Eso si, no hay fotos que me permitan documentar el momento. Tendrán que creerme o esperar que los que la comieron den su opinión.























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