Sábado 6 de abril de 2013
Nos esperaba un sábado de paseo al aire libre. Casi todo el día lo teníamos ya agendado: primero el mercado de Portobello, Notting Hill y por la tarde St Paul, el palacio de Buckingham, Trafalgar Square y Picadilly Circus. Apretado, no?Arrancamos tempranito y por suerte el día nos acompañó sin lluvias
El mercado de Portobello es uno de los más famosos de Londres. Se pueden encontrar una gran variedad de artículos, entre los que se destacan las antigüedades: relojes, monedas, platería, vajilla, muebles y un sinfín de sorprendentes y caras mercancías.
El sábado es el mejor día para recorrerlo, ya que todos los puesteros sacan sus productos a la calle y se transforma en algo muy pintoresco.
Caminar por la calle Portobello y sus adyacentes es por momentos una tarea muy dificil dada la gran cantidad de gente que allí se congrega.
Se vende DE TODO!!
Los amantes del golf encontrarán también aquí sus antigüedades :)
Muy parecido a nuestro típico San Telmo
Luego de un rato de disfrutar y caminar, nos corrimos un poco hacia uno de los costados del barrio, para adentrarnos en el famoso Notting Hill, un lugar señorial, y bien londinense.
Por el trazado circular de algunas de sus callecitas, me hizo recordar a Parque Chass, del que guardo emotivos recuerdos de mi primera juventud y del amor incondicional entre dos amigas.
En el centro, y emplazada en un terreno circular, la iglesia St John's Notting Hill
Caminamos casi sin rumbo, pero sabiendo que deberíamos volver hacia una de sus avenidas.
Tuvimos que consultar el mapa en más de una oportunidad, ya que el caminar distendido por sus calles circulares, hace que se pierda la orientación con mucha facilidad.
Otro inconveniente es que algunas calles se llaman igual pero con clasificación diferente: XXX Square, XXX Road, XXX Gardens
Teníamos: Ladblorke Rd, Ladbroke Grove, Ladbroke Gardens. Ladbroke Walk... jajajaja, como para no perderse!!
Bellísimo el lugar. Y con la parsimonia de un día feriado, gente sin apuro, caminando, paseando a sus mascotas, disfrutando un raro día de asoleado en Londres.
Finalmente llegamos a una avenida, que ahora volviendo a ver los mapas creo que fue Holland Park donde aprovechamos para entrar a una pizzería a calentarnos el almita y a recargar combustible para seguir viaje.
Sergio se comió una pizza personal, y yo una ensalada Cesar que casi siempre es igual en todas partes y no falla (además me encanta).
Ya repuestos, nos dirigimos a la estación del metro para combinar y llegar a tiempo a St. Paul
Unos minutos de traslado y ya estábamos en St. Paul, la segunda catedral más grande del mundo, luego de la basílica de San Pedro en Roma.
Es indescriptiblemente soberbia y majestuosa, por dentro y por fuera.
Lamentablemente no pudimos sacar fotos en el interior, pero adjunto estas para dar una compresión de lo que hemos visto a aquellos que no la conocen.
Su maravillosa cúpula!
y el imperdible ascenso en dos etapas
Ahora sí, estas son tomas propias, desde el primer nivel de acceso.
El Támesis, y Londres en una vista realmente muy atrayente
Como hormigas, no?
Un esfuercito más, y estaremos en la cima. La vista será nuestra recompensa!
Qué bueno que nos acompañó el tiempo. La vista, como lo prometí, fue excelente!!
Ricón, recuperándose de la escalada (no es joda, es muuuuy alto. Se la bancó!)
El Puente de Londres, al que veremos mañana detenidamente
Esta foto me encanta, creo que en ella está captada mi sensación de inmensa gratitud por el viaje que estábamos haciendo
Detrás El ojo de Londres
Las pasarelas realmente son muy angostas en los costados.
La ciudad y su city. Lo nuevo y lo antiguo
Ahora si, vamos bajando que antes que termine el día nos quedan varios ricones de Londres para recorrer
Se ve que había subido un poco la temperatura, no? Para variar yo acalorada :)
De ahí, nuevamente combinamos el metro para llegar a ver el Palacio de Buckingham. Luego de una charla resignamos el cambio de guardia, y decidimos verlo y admirarlo solo por fuera.
Eternamente lleno de visitantes, propios y ajenos...
God save de Queen!
El tremendo monumento frente al palacio
Junto al palacio se encuentran el Green Park y St. James, este último, es el más antiguo de los parques reales de Londres.
La entrada al Green Park
Entramos a pispear un poco el Green Park, y emprendimos una linda caminata por The Mall, una paquetísima avenida que bordea el St. James a un lado y más jardines reales del otro, que nos llevará finalmente a Trafalgar Square
La caminata fue preciosa. Recuerdo que al empezarla, no se divisaba el final, y confieso que no sabíamos si lograríamos llegar a pie, considerando que ya llevábamos bastante del día puesto.
Pero llegamos y nos sobró paño.
Lo sorprendente fue comprobar que en el centro de la famosísima plaza de Trafalgar Square se estaba llevando a cabo una guerra de almohadas!!
Nunca mejor dicho que esto era un 'despiplume'!!
Muy divertido la verdad. Y acá en Buenos Aires, me comentaba mi hija que se hace (o se hizo) en el planetario. Bue, si se hace en Londres, Sir Macri no se lo pierde!!
Desde allí, sabíamos que podíamos llegar caminando unas pocas cuadras a Picadilly Circus, lugar al que al menos hay que pasar una vez para verlo. Es tan típico como nuestro obelisco porteño. Y realmente la cartelería es muy similar.
Allí fuimos. Salir de allí no fue fácil, incluso con mapas, porque es un conglomerado de esquimas, que para el que no conoce se le transforma en un laberinto.
Caminamos, intuyendo la orientación que debíamos tomar.
Cuando llegamos a este punto, consultamos.
Ay, ay, ay.... hay mala gente en todas partes!!!!!
Nos hicieron la gran argento: nos mandaron exactamente para el otro lado (siendo que estábamos a 2 cuadras!!!).
Caminamos, una, dos, tres... muuuuchas cuadras. Pasamos por barcitos paquetísimos, e incluso notamos un cambio de barrio.
Con menor cantidad de gente, y todo de mucho nivel y estilo.
Pero estábamos realmente extenuados, y al llegar a un metro, nos metimos para hacer alguna combinación y llegar.
También allí no tuvimos mucha suerte, y como las escaleras mecánicas se encontraban detenidas, todos (TODOS una inmensa cantidad de gente) debíamos descender por un ascensor. Así que hicimos una cola bastante apretada por unos cuantos minutos hasta que pudimos subir.
Finalmente llegamos y pudimos comprobar que no hubiera pasada nada si no íbamos, porque incluso el lugar era bastante más pequeño que el que uno imagina por las fotos que se encuentran en la web. Un gentío muy importante y un atolladero de tránsito descomunal.
Los típicos carteles de neón.
La zona alberga a muchos edificios centenarios y es la conluencia de avenidas muy comerciales y de cines y teatros. Por eso la gran cantidad de gente. Es una atracción en si misma.
Descansamos un poquito en las escaleras de la fuente memorial donde se encuentra la estatua conocida como Eros, característica de todas las fotos postales del lugar.
Cuando decidimos dar por finalizado nuestro paseo "extra large" del día, e hicimos una cuadra solamente, vimos que volvíamos a pasar por el mismo lugar en el que el muy desgraciado vendedor callejero nos hizo desviar una enormidad de cuadras, tiempo y nuestras tan valiosas energías, que llegando al final del día cotizaban en bolsa!
Para volver al apartamento optamos nuevamente por las combinaciones de metro.
Llegamos y comprobamos que el super de la otra cuarda estaba abierto, así que fuimos a comprar algo para cenar en casita. Un vinito, un quesito, algo de fiambre, y si mal no recuerdo una bandeja de ensalada. No faltó nada y todo estuvo a pedir de boca.
Ya en la cama, prendimos la tele y estaban dando El discurso del Rey, que si bien la habíamos visto, nos gustó que nos sorprendiera en la mismísima Londres.
Ahora sí, hay que apagar la luz y descansar, o al menos intentarlo. Y eso sí, esta parte no la vamos a compartir en este blog :)
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